El sector Pueblo Nuevo II del municipio Miranda alberga un rosario de vicisitudes.

Los habitantes de la calle Churuguara, entre Mara y Sucre, se declararon desesperados, debido a los olores nauseabundos que emanan de un pozo de aguas negras que los rodea.

Johan Guanipa, residente de la zona, afirmó que están muy afectados por el problema generado por las cloacas que se desbordan por doquier, al punto que se siente «al borde de la locura».

Manifestó Guanipa que basta con que algún representante de la alcaldía de Miranda o de la gobernación del estado pase por esa calle para que se dé cuenta de las condiciones en las que están viviendo, las cuales se agravan con la falta de alumbrado público y la proliferación de animales como sapos y culebras.

Explicó que las aguas servidas están provocando grietas en sus casas y temen que los daños sean irreversibles, por lo que esperan que el gobierno se apiade de ellos lo más pronto posible y les ayude a solucionar tantas calamidades.

Fuente: Notifalcón

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